28 feb 2014

Líneas

La consecuencia inmanente al hecho de mirar en derredor constantemente para establecer pautas de comportamiento fue  un desorden emocional a la hora de catalogar todas y cada una de las sensaciones sin que provocasen un colapso interior, mientras trataba de lograr, al tiempo, la visualización, si no de un objetivo final sí de señales en el devenir actuacional.
Conseguí establecer una estructura visual en base al estatismo de unas formas estudiadas al detalle, hasta el paroxismo incluso, que fueron convirtiéndose en la piel de mis ojos.
Aparentemente no sirvió de nada, seguía sin oír.

21 feb 2014

Torsión

Se tuercen, se agigantan, se torsionan los objetos mientras temen su quebranto. Se mueven en sí, desde sí y para sí, hasta retorcerse y mirar en todas las direcciones en que la eternidad perdura. Son elementos de varios móviles, y de varias cedencias estos objetos que olvidan su sentido.
Torcerán sus límites, sus tendencias, su cadencia en despertar al mismo día que fusionarán todos sus posibles. Serán adecuados y dispendiosos ante la marcha de una rutina mezquina y carente de animalismos. Serán, porque ya lo fueron, elementos ineptos en delinear rectas y curvas perfectas.
Retorcidos, miran sus vejeces y cada una de las hilaridades que componen sus tiempos perdidos; y fruncen cada ceño cuando pisan las únicas baldosas donde son puestos. Son hechizos de una secta bestial por canónica, y sedentaria por egregia: son torsiones en tiempos sin pausa aquellos objetos observándose en difusa meditación.


8 feb 2014

Claros

De día,
bajo los soles,
de día creo hallar presuntuosas marcas ante las brusquedades.

De día,
el sol detalla abismosos llanos permitiéndome decolorar los vientos.
De día creo hallar,
de día supuestos márgenes limitan voces contra crudos rugidos.

Pero de noche,
¡sí, de noche!
Se pretende que camine hacia el fin,
término con holocaustas abrazaderas. 

4 feb 2014

Epistemos

El laberinto es el Verbo. Cada paso que gira es diestro y sin embargo la luz, fuera de ausencias, se quiebra al hacerlo, carente de vida, silente. Siniestra.
Perdidos, en una estructura de la justificación, convertimos nuestra vida en una secuencia infinita, un reguero hacia Él, un laberinto eterno, abisal, en busca del Verbo, ausentes de Él, caminamos.
Epistemos.
Carece de sentido, el sentido mismo. Solo cabe, por ello, quizás, eliminar todo pensamiento, salir de sí, abandonar la opresión, dejar de ser, fundirse en el propio laberinto, ser Él.
En el principio fue el Verbo. La vida es Él, hacia Él, en Él. Y no Él sino Él.

2 feb 2014

Desde

Desde cada molécula insalubre merodea su contrición. Se arquea la minúscula partición ante los desdobles de yertos tambores puestos en medida de términos.
Desde cada versículo merodean costumbres de un tacto inequívoco sobre las fronteras. Se apagan las diáfanas estilizaciones de mares vivos ante la prevalescencia de los ríos.
Todo parece infinito, eterno, y, ante las vicisitudes de las apariencias, camino hacia un abismo de despertares, claro, expansivo, desde
donde todo simula retornar, ciclos, con egregeidad de cuentos pertinentes desde
donde cuando estaré desde
donde cada serpiente adivina retome su reto, convulso, melodioso desde
donde cuanto visitaré desde.